BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¡Music baby! Salir del armario

Suelo echar un vistazo cada par de días al blog de Nimphie para estar al día de sus actualizaciones; para mí esta muchacha es referencia desde hace un par de años en cuanto a varios temas que me interesan. En su última entrada comentaba, a colación del título de su relato "Come on, Señorita" que alguna gente le critica el tipo de música que escucha. Al leerlo no pude evitar una sonrisilla.

Por mi parte, no hace mucho que salí del armario musicalmente hablando: desde la adolescencia había sido una seguidora del heavy metal en sus vertientes más extremas, o casi. Admito que escuchar algunos estilos de black metal funciona en mí como un desagradable laxante y poco más, pero en general me gusta todo dentro del rock, desde lo más clásico a lo más duro. El caso es que en los últimos dos años o así, por eso de que cuanto más mayor te haces menos te importa la opinión ajena, fui capaz de enfrentarme a mí misma y admitir públicamente que era alcohólic... No, eso no: que me gustaba el j-core, el para-para y algunas músicas bailables.

Este año es cuando, definitivamente, me he sentido preparada para dar un paso más y afrontar lo siguiente:

ME GUSTA LA MIERDA

Si, amigos, se acabó el escudarse tras la excusa de la calidad y el elitismo: a mi no me gusta la música en función de la calidad, sino según lo que me apetece en cada momento y lo que me pide el cuerpo. Este verano he estado escuchando toda la mugre más carroza que acompañó mis años de infancia, desde Rebecca hasta Sabrina (boys, boys, boys, I'm looking for a good timeee... ya sabéis, Sabrina, la de la teta, no la bruja de la serie), desde Scatman Jones hasta El Fary. He cantado sin temor ni miedo los temas de Camela y he bailado los más criticados éxitos de las pistas de baile de los noventa en el salón de la casa de mis padres.

Hace cuatro años, mis redes sociales personales y mis listas de reproducción eran un canto a la endogamia musical. Y el otro día, al leer a Nimphie y pensar en todo esto, por pura curiosidad entré a Youtube a echar un vistazo a mi historial y me encontré con lo siguiente:

Avicii - Freedom Call - David Guetta - Les Discrets - Dj Sharpnel - Ensiferum - No Mercy - Alcest - Olé Olé - Dinamita pa los pollos - Judy Crystal - Enigma - Objetivo Birmania - Onmyouza - Adele - Two Steps from Hell - Savatage - Steelheart

Este es un mensaje para mis amigos jebis:

Chicos, esto es lo que hay. Y el que diga que alguna vez no bailó Rafaella Carrá en una boda, que tire la primera piedra.

lunes, 21 de noviembre de 2011

El día después

Ayer, 20 de Noviembre, además de ser el Día Internacional del Niño y el del aniversario de la Revolución Mexicana, también fue el día internacional de la Conmemoración Trans - se celebra el aniversario del asesinato de Rita Hester - y de Elecciones Generales en España.

Después de la crisis que no era crisis, de que nos fuéramos al paro un montón de españoles, de que los bancos se quedaran sin dinero y nos pidieran arreglarlo entre todos... después de eso hoy tenemos un nuevo  presidente, Mariano Rajoy, con mayoría absoluta en democracia. Poquísima participación en las urnas, pero muchísima en Facebook y en redes sociales, donde la gente comienza a prepararse para , hablando sutilmente, ser sodomizada.

Hay que ver, con la de chistes que he hecho yo sobre este hombre, y ahora resulta que es presidente. Ahora toca esperar a ver si realmente es tan terrible.

Yo ejercí mi derecho democrático a no participar en la democracia. Ni voto útil, ni voto inútil, ni el mal menor. Para mi no hay mal menor y hace mucho tiempo que dejé de participar en este sucedáneo descafeinado de democracia en el que sólo puedes elegir con qué cubiertos te comes la mierda, y si acaso, la guarnición.

En un mundo en el que los intereses económicos y las grandes potencias monetarias son quienes toman las verdaderas decisiones, en el que cada vez hay menos interés por el arte, la creación, el desarrollo de las ideas y el avance intelectual, en el que todo se gestiona y racionaliza como en el libro de cuentas de una empresa, no tengo ninguna fe en las instituciones. Quizá cuando algún gobierno tenga el valor de decir NO a los poderes bancarios, a la usura y la rapiña, cuando el dinero (eso que ya ni siquiera existe, que solo son cifras variables en función de sistemas artificiales que casi nadie entiende y que terminan volviéndose en contra de sus creadores como HAL) deje de ser el centro de la Creación y el más literal becerro de oro que se ha conocido desde los tiempos bíblicos, quizá entonces vuelva a rellenar una papeleta para ejercer mi derecho al voto.

Hasta entonces, conmigo que no cuenten.